miércoles, 14 de enero de 2015

Por fin la nieve. Ascensión a El Chullo en Sierra Nevada




Por fin tenemos ocasión de estrenar el equipo de nieve. Lo tenemos comprado hace un año y sin embargo, por unas cosas o por otras aún no habíamos encontrado la ocasión de usarlo. Como suele pasar en estos casos todo se encadenó muy deprisa casi sin tiempo para organizarlo.
 El Chullo (2.612 m) es el pico más alto de Almería. Está situado en Sierra Nevada, junto al Puerto de La Ragua. Es una cumbre fácil de subir desde el puerto, sin ninguna dificultad especial. Tiene una ladera continua que cuando está nevada es casi una pista de esquiar, sin un solo obstáculo y con unas vistas durante todo el recorrido y especialmente desde la cima que hacen que valga la pena desplazarse hasta allí.
El viernes por la tarde Paco me propuso que subiéramos al Chullo y en un momento contacté con Fran y organizamos la excursión para el día siguiente. No lo pensamos mucho y desde luego fue un acierto, porque si lo hubiéramos planeado con mucha antelación no podíamos haber encontrado un día tan espléndido y una nieve tan en su punto para probar los crampones y el piolet. Ya sé que para muchos de vosotros el usar crampones y piolet es algo sin relevancia, pero para nosotros era la primera vez y nos hacía más ilusión, que a un niño abrir la sala de los regalos en el día de Reyes.
 
 
Así que quedamos a las seis de la mañana y salimos para Sierra Nevada con la intención descrita y nada más llegar al Puerto de La  Ragua comenzamos el ascenso, al principio sólo con las polainas, porque el primer tramo no tenía casi nieve, pero pronto se cubre todo de blanco y nos calzamos los crampones para continuar la ascensión.
 
 
 
La nieve, en la parte más baja del monte tenía una capa casi polvo sobre una base dura, por lo que el avance no presentó ninguna dificultad. Lo bueno de caminar sobre estas laderas de nieve es que tú trazas tu propio camino. No hay que seguir  ningún sendero, que de existir, está bajo la nieve y resulta invisible.
 

Así que teniendo la cima a la vista y no existiendo tramos de pendientes exageradas que requieran un esfuerzo importante, nos dirigimos hacia esta trazando un recorrido relativamente directo. Los crampones se anclan magníficamente en la nieve cada vez más dura. Pronto llega un momento en que apenas dejamos huella, sólo unos puntitos de herida de los pinchos del crampón y sin embargo el agarre es perfecto. Nos acordamos mucho de Paco S. ¡Cómo le hubiera gustado estar aquí!
Al fin llegamos al refugio que hay cerca de la cima donde nos detenemos un poco. Desde aquí mirando hacia el oeste ya se puede ver la cuerda de los “tresmiles”: Mulhacén, Alcazaba, Cerro pelao y el Picón de Jeres. En los alrededores del refugio no hay nieve, así que para proseguir nuestra ascensión, caminamos un poco hacia el norte para recuperar la lengua de nieve que nos llevará a la cima. 
 
 
Una vez en la cima, junto al vértice geodésico, las vistas son mejores todavía. Ahora, en una panorámica de 360 grados podemos ver todo lo imaginable, al oeste la cuerda de los “tresmiles”, Al norte la sierra de Baza y lejana pero visible Cazorla, Sierra del Segura y La Sagra y al este el resto de la Sierra Nevada almeriense. En los días claros se ve hasta el mar y algunos aseguran que los Montes del Rif. Es verdad que se veía una sombra en el horizonte, pero asegurar que era el Rif… no sé.
 
 
En la cima coincidimos con dos amigas de Almería que son compañeras en el foro de Nevasport y que estaban siguiendo el mismo hilo en el que nosotros preguntábamos por el estado de la nieve. El mundo es muy pequeño y espero volver a coincidir otra vez. Desde aquí os mando un saludo.
 
 
 
 
 
 
Una vez hechas las fotos y consumido el almuerzo, volvemos a la marcha atacando un cabezo cercano en dirección este, para posteriormente comenzar el descenso a media ladera hasta conincidir más o menos con traza por la que subimos y desandamos en dirección al cortafuegos que fue el principio del recorrido y desde allí vuelta al refugio de La Ragua donde tenemos el coche.
La ruta es muy sencilla, máxime con nieve ya que sólo tienes que dirigirte al pico por donde mejor camines, pero es también muy bonita y merece la pena subirla porque las vistas son inmejorables. Existe la posibilidad de mejorarla bajando a la Laguna Seca y de allí al Sulayr, pero nosotros queríamos volver pronto a Murcia y el objetivo estaba más que cumplido así que lo dejamos para mejor ocasión.
Como siempre haced click sobre las fotos para verlas más grandes y en pase de diapositivas.
 
También os dejo unos videos, el primero sobre fotografías montadas y el segundo rodado con la GoPro de Paco. Os recomiendo verlos en alta resolución con altavoces y a pantalla completa.




Podéis descargar el track y leer las instrucciones de la ruta  en Wikiloc aquí:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8656298

Espero que os guste.
Buen camino.
Malpaso.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Molata del Almendro, la montaña quebrada (Sierra del Segura)


Impresionante excursión, mágica como más de uno ha dicho, que transcurre por la Sierra del Segura, un lugar maravilloso preservado del mundo porque si bien es uno de los sitios más bonitos que he visto en mi vida, como dice Paco, “hay que llegar”. Lo cierto es que la Sierra del Segura esta lejos, muy lejos de Murcia y gran parte del camino transcurre por tortuosas carreteras de montaña, pero merece la pena las tres horas y pico de viaje que al final se verán más que pagadas por el disfrute de unas montañas maravillosas y sorprendentes.

 
Aprovechando el pretexto de que era viernes y también el cumpleaños de Paco hicimos los dos novillos y nos escapamos de excursión. En esta ocasión hicimos recorrido corto pero fantástico que tiene como atractivo principal el atravesar una grieta inmensa, una montaña partida a cuchillo con una fractura límpia que tiene unos 200 m de longitud con una anchura media de unos 10 m  y que constituye un auténtico desfiladero cuya espectacularidad no podría superar la más lograda película del oeste.
Discurre por una zona muy poco pisada, por lo que los senderos que hay son en general muy difusos y muchos tramos se recorren sin ellos, monte a través, buscando siempre el mejor paso para llegar a los puntos que son objetivo. Hay un par de trepadas dentro de la grieta y más adelante un paso volado (un pequeño vasar) con una cuerda fija. No es que sean de una dificultad extrema, pero no lo recomiendo a quienes sean sólo andarines, hay que tener algo de experiencia en estas lides.

La ruta, está basada en un track del compañero Alsamuz (gracias Alfonso) aunque con alguna variante y trancurre así:
Salimos de la Venta Ticiano donde hemos dejado el coche. En el WP están las coordenadas (38º 11’ 40.97’’ N y 2º 26’ 49.57’’W) por si a alguien le viene bien para introducirlas en el TomTom. A nuestra derecha frente a la Venta hay una tienda no sé de qué y junto a ella comienza el sendero de subida. 

Al principio la senda tiene pendiente pero al poco se nivela bastante. A poco menos de un kilómetro de la salida cruzamos el cauce (seco en este momento) del Arroyo del Rivelte y poco después vemos una bifurcación del sendero y elegimos el de la izquierda. 

Tras andar por este unos ochocientos metros, calculando que ya estamos bajo la entrada de la grieta, abandonamos el sendero y subimos por la ladera sin sendero, monte a través sobre una pedrera un tanto dificultosa y con pendiente hasta que alcanzamos la entrada norte de la grieta. 
 Mirando hacia dentro vemos una gran roca que en su caída quedó encajada entre las paredes de la grieta no pudiendo alcanzar el suelo. Bajo ella tenemos que pasar realizando una pequeña trepada sin dificultad.
 
Esto nos deja frente al segundo obstáculo que es otra trepada mayor que alguien ha tenido el detalle de auxilar dejando una cuerda fija con nudos y un estribo en su último tramo. Esta cuerda está en buen estado, sujeta con tornillos a la roca y asegurada en un árbol. Trepamos y ya hemos pasado la dificultad de entrada a la grieta. No tengo fotos que indiquen la dificultad de las trepadas porque hicimos vídeo y no tenemos cuatro manos pero la dificultad de las trepadas se puede apreciar muy bien en los vídeos.
Posteriormente vemos otra gran roca, mucho mayor que la primera que también se encajó antes de tocar suelo. Por la derecha de esta parece que se pueda trepar pero no está fácil y bajo ella el aspecto es de una cueva. Nos introducimos bajo ellla a pesar de que da la impresión de que haya que salir reptando, pero una vez dentro de la cavidad comprobamos que hay una salida fácil por la derecha que quedaba oculta a nuestra vista. Tras una subida y también por la derecha alcanzamos un punto alto desde ela que se domina la grieta en las dos direcciones.


 Es verdaderamente impresionante. Mirando en la dirección de la que procedemos, vemos las enormes rocas encajadas y una estrecha franja de sierra enmarcada entre las dos paredes enormes y volviendo la vista en sentido contrario, una inmensa pedrera que asciende hacia la salida sureste de la grieta. No se puede dejar de pensar que todas estas piedras algún día cayeron de arriba, justo sobre nuestras cabezas y que nada indica que en este momento no puedan caer más.

 Bajamos a la pedrera y vamos ascendiendo hasta alcanzar una apertura a la derecha que hace de mirador. Tiene una construcción de mampostería que denota que la grieta ha sido usada para encerrar ganado en algún momento.
 Luego, caminando hacia la pared izquierda, seguimos por la hendidura y vemos También vemos una preciosa caliza erosionada en forma de panal, como las que hay en Monte Arabí o en Los Mamellones (Murcia).Luego proseguimos hasta alcanzar la salida que también incluye otro murete de mapostería para limitar los movimientos del ganado.
Al abandonar la grieta vemos frente a nosotros, a nuestra izquierda, un cortado que forma con la Molata del Almendro (que no es la grieta sino el peñón de enfrente) un estrecho collado por donde baja el Arroyo de Rivelte. Este será nuestro siguiente objetivo.

 

 
Una vez fijado el objetivo y no habiendo sendero visble caminamos por el paraje denominado La Silleta manteniendo más o menos la cota de altura hacia paso, rodeando la rambla, para acabar pasando bajo los cortados. De vez en cuando se ven hitos de piedra, pero tan separados entre si, que no es posible seguir una linea de uno a otro y de todos modos, como digo, no hay camino alguno, así que cada uno trace por donde mejor entienda hasta alcanzar la base de los cortados y luego continúe bajo estos hacia el collado. 


  Poco antes de llegar al collado, nos encontramos con el otro punto comprometido de la jornada. Se trata de un pequeño vasar que hay que superar antes de llegar al él. Existe una cuerda fija sujeta a la pared mediante tornillos y chapas que se encuentra en mal estado debido a las rozaduras contra la roca cortante. Hay que tener en cuenta que es una cuerda de escalada y por lo tanto muy elástica a pesar de su apariencia, lo que hace que dado el largo considerable de su tirada, si nos echáramos atrás estando asidos a ella, nos podamos dar un buen susto teniendo en cuenta lo que cede, pues la altura que salva es considerable. No obstante la advertencia, el paso es suficientemente ancho para pasar sin apuros y la cuerda sólo es necesaria como seguridad.

 Superado el tramo de la cuerda entramos en el collado y seguimos el cauce seco del Arroyo de Rivelte hasta llegar a una singularidad que es un artilugio adintelado con una polea gigante y un gancho. Ignoro que función tendría, pero nos anuncia que estamos llegando al Cortijo de Rivelte, el punto más meridional de nuestra ruta.

En el Cortijo y en línea con el cauce de Arroyo vemos un bebedero y justo aquí damos un fuerte giro de casi 180º para tomar un camino que nos va subiendo hacia unos sembrados y tras superar estos, llegamos una valla de alambrada. Localizamos la puerta y vamos caminando por la parte más profunda de la cuenca donde a veces parece que se dibuja levemente un sendero con muy poco uso, quizás más que sendero sea el fruto del correr de las aguas, pero el caso es que poco a poco se va haciendo más visible y al final se hace bastante evidente conduciéndonos hasta otra puerta de valla y aquí si que comienza un bonito y auténtico sendero reforzado a veces con mampostería, que nos va bajando hacia el Río Zumeta en un interminable zig-zag con impresionantes vistas de todo el paraje.


 
El sendero nos deja en la carretra sobre el Zumeta a unos 600 metros del coche. Seguimos la carretera y volvemos a La Venta del Ticiano de donde habíamos partido.

La excursión es muy bonita, de las de recordar siempre. Sólo tiene la dificultad de las trepadas y del “vasarcillo” pero el paisaje, la vegetación y sobre todo el pasar por la grieta son una experiencia inolvidable.

Los datos de la ruta son:
Distancia 8,1 km
Ascenso 600 m
Descenso 600 m
Tiempo entre 3 y 4 horas. No puedo precisarlo porque nosotros paramos muchísmas veces, para hacer fotografías, para ver el pasisaje, para resguardarnos de la lluvia, comer un bocadillo, ver los buitres… en fin que nos lo tomamos con muchísma calma.



Podéis bajar el track en Wikiloc en este enlace.

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=8430249


Como siempre, podéis hacer clik sobre las fotografías para verlas en grande y pasar de una a otra cómodamente. Os recomiendo ver los vídeos en HD y a pantalla completa.

Espero que os haya gustado.
Buen camino.
Malpaso.