lunes, 3 de marzo de 2014

La Senda del Caracol completa. Rodeando el Morrón de Alhama.


La senda del Caracol es un sendero histórico de la época de la repoblación forestal que une o casi une el Collado Mangueta con el Collado Blanco dando la vuelta al Morrón de Alhama pasando por sus cotas más altas y luego volviendo a descender. Aclaro esto, porque son muchos los que creen que la Senda del Caracol nace en la parte alta del Cortafuegos de La Perdiz y sirve para subir al Morrón, pero es fácil deducir que ningún sendero de esa importancia nace en mitad de una montaña a 1090 m de altitud. Los caminos siempre se hacen por algo y este no es ni mucho menos un camino natural sino uno construido con mucho esfuerzo y en condiciones muy duras en algunos casos abriendo brecha en la roca viva  y  durante casi todo su recorrido sustentado sobre muros de mampostería. 
La parte más popular, es efectivamente el tramo desde el Cortafuegos de La Perdiz al Collado del Piojo o hasta la cima del Morrón si se quiere entender que ese tramo es parte de él, sin embargo el tramo que va desde el Collado Mangueta hasta el Cortafuegos de La Perdiz es muy poco conocido, incluso muchos de los que lo conocen, lo consideran un sendero aparte.

Decía arriba "casi une" porque en la actualidad el sendero en sentido estricto, se pierde en las proximidades de la casa (ruinas) del Collado Blanco. Ignoro si existía ese tramo y se ha perdido o si siempre fue así y dada la naturaleza karstica del terreno los forestales de entonces decidieron atravesarlo tal cual estaba.
 La ruta transcurre así:

Dejamos el coche en el aparcamiento del Collado Mangueta y nos dirigimos unos metros carretera abajo en dirección S.E.  hasta llegar al collado propiamente dicho. Abandonamos la carretera y nos adentramos en dirección al Morrón de Alhama, buscando la parte más baja del collado. Una vez allí (hay un hito) veremos dos comienzos de sendero. Uno que discurre hacia el centro del Barranco del Gallego y otro que apunta hacia nuestra izquierda pegándose más a la falda del Morrón. Cogemos este último que es La Senda del Caracol.

Más veces cuesta abajo que cuesta arriba caminamos por esta senda sin pérdida posible. A veces desconcierta esta preponderancia de la bajada sobre la subida, porque nosotros lo que queremos es llegar a la cumbre, pero si miramos el fondo de la rambla vemos claramente que vamos ganando altura con respecto al lecho, porque la rambla desciende con mucha más pendiente. No hay que olvidar que el Collado Mangueta está muy alto (1383 m) y que la senda a su paso por el Cortafuegos de La Perdiz (a partir de aquí comenzaremos a subir) tiene de media unos 1150 m de altura.
 El sendero no está tan bien conservado como la parte norte y a veces se nota que el original ha desaparecido con la maleza y las pedrizas y se ha ido supliendo con atajos, pero está bien marcado y como digo, no tiene pérdida. Sólo hay un punto de posible despiste en el cruce con una variante que baja al fondo de la rambla. Allí hay un hito y yo añado un waypoint (cruce no bajar) por si alguien se pudiera confundir.


Continuamos caminando con vistas espectaculares y poco a poco vamos dando la vuelta al Morrón por su cara sur, comenzamos a divisar a nuestra izquierda el pantano de Algeciras y al final llegamos al Cortafuegos de La Perdiz, pasamos la intersección con el sendero que proviene de la Fuente del Piojo y entramos en la parte más conocida de la senda.


Poco se puede escribir ya de este tramo de la Senda del Caracol ya que hay muchas y muy buenas descripciones, pero es de destacar que discurre sobre el Valle de Leiva regalándonos unas inmejorables vistas de sus paredes. Guiados por el sendero bien dibujado y en general en buen estado, llegamos a un punto clave: Las Escalerillas.
 Este paraje singular es un inmenso zigzag que discurre entre la masa rocosa de la cima del Morrón y un delgado estrato vertical que lo limita por la cara que linda con el Valle de Leiva como si fuera un muro artificial. Una vez superadas las Escalerillas (que no son tales sino más bien rampas) continuamos el sendero hasta llegar al Collado del Piojo. En este momento podemos optar por continuar el sendero en dirección hacia el Llano de las tres Carrascas o visitar la cima del Morrón. Nosotros optamos por la segunda opción pero quien lo desee puede continuar sin hacer cumbre.
En la Caseta del Morrón está el vértice geodésico de la zona y una vez alcanzado descendemos sobre nuestros pasos para volver a enlazar con la Senda del Caracol. Tras caminar un ratito hacia el Llano de Las Tres Carrascas, vemos que esta empieza a descender en dirección al Collado Blanco. Cuando llegamos a una pequeña pinada comienza a desdibujarse el camino, pero hay hitos de piedra. En cualquier caso tenemos que alcanzar la llanura que está justo antes de la Casa del Collado Blanco (ruinas) y allí se acaba nuestro recorrido del Caracol, si bien, si se quiere, se puede avanzar más por un paso excavado en la roca que pasa junto a la casa y que termina alternando con sendero en el mismo cruce del Collado Blanco con la Pista de Leiva.
Como digo llegados a la explanada anterior a la casa del Collado Blanco, seguimos caminando hasta que nos encontramos con el sendero (PR) que nos llevará a los Pozos de la Nieve de Murcia. Giramos a nuestra izquierda caminando por el PR y nos adentramos en un ramblizo que es afluente del Barranco de La Hoz sin perder el sendero que tras cruzar el cauce, ahora discurre por su margen derecho (aguas arriba). Pronto el cauce se convierte en una pinada de árboles excesivamente alineados. Seguimos subiendo hasta llegar a la explanada de los Pozos de la Nieve de Murcia, otro paraje singular, ruinas de lo que fue a industria del hielo desde finales del siglo XVI hasta bien adentrado el siglo XIX momento en que se instauró la primera fábrica de hielo en Murcia.


Siempre sin abandonar el sendero atravesamos la explanada para alcanzar otro camino, ya casi una pista, que nos llevará sin pérdida al Collado Mangueta y de allí al aparcamiento donde tenemos el coche.

El recorrido es muy bonito, recorre partes muy poco pisadas de la sierra como la cara sur del sendero y otras muy populares como el Caracol Norte, la cima del Morrón o los Pozos de la Nieve. Con un poco de suerte podremos ver rebaños de Arruis, además de las fabulosas vistas de Sierra Espuña desde lo alto, y en los días claros, hasta el mar. Pero sobre todo, el hacerlo completo nos ayuda a comprender y valorar el enorme esfuerzo que supuso la repoblación forestal de finales del siglo XIX. No fue sólo plantar árboles, fue una obra de ingeniería faraónica que tuvo como consecuencia no sólo amainar las riadas sino crear un paisaje fantástico del que ahora disfrutamos como si siempre hubiera estado allí.


El video está disponible en HD 1080 y os recomiendo que lo paséis en esa definición porque se ve mucho mejor. Para esto comenzar la reproducción y en la parte inferior derecha aprecerá una ruedecita dentada que abre un menú desplegable, elegid 1080 HD y pulsar luego el icono de pantalla completa (el rectángulo que está al final a la derecha).




Si queréis ver las fotos más grandes y en proyector clicad sobre una de ellas.

Como de costumbre podéis bajados el track en Wikiloc aquí:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=6259897

Espero que os guste.
Buen camino.
Malpaso.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Los Secretos del Morrón • Quedada Montañera


Por fin hemos podido realizar la primera quedada montañera y juntarnos con los amigos de Wikiloc en Murcia. No con todos, porque parece que más de uno no era amigo de las multitudes. Pero qué bien lo pasamos.

Habíamos quedado en reunirnos en el Collado Bermejo de Sierra Espuña el grupo de Chispas, el de Ramón Espín, Pelchas, Franzapa, Misantrophus y nosotros los Malpaso, pudiendo quien quisiera invitar a sus santas esposas así como a cualquier amigo interesado. Al final Misantrophus no pudo venir. Es una lástima porque se perdió un gran día. Otra vez será. Así que nos juntamos si la memoria no me falla, 16 "personas humanas" y una perrita muy simpática, al pie del Morrón de Totana, también conocido como el Morrón Grande o Pico Espuña.

El ambiente era estupendo. Parecíamos amigos de toda la vida aunque la mayoría de nosotros sólo habíamos intercambiado mensajes por la red. Imagino que más de uno acudió receloso porque siempre está presente la frase del banquero J.P. Morgan "se pueden hacer negocios con cualquiera, pero navegar sólo con caballeros" esto obviamente no era navegar pero se puede llegar a parecer mucho. Un mal compañero te puede amargar el día.
 
 
Una vez hechas las presentaciones, comenzamos la ruta sorprendente que nos había preparado Ramón emprendiendo la ascensión del Morrón por "la canaleta" una ruta empinada pero sin mayor complicación que andar algún tramo en la postura de "la tortuga" y que nos fue llevando hito tras hito hasta la Torre de los Exploradores.



 
Allí nos esperaba la primera sorpresa del día ¿Qué contenía ese gran mochilón que llevaba Asensio? pues Asensio se ubicó en la umbría del torreón para protegerse de las miradas indiscretas y reapareció con un magnífico traje de gala de patriarca calé incluyendo mallas doradas y cadenón a juego, además de un sin fin de accesorios de atrezzo para los demás, pelucas, gorros… parecía el baúl de Melies, aquel que en los albores del cine se tragaba todos los muebles de la habitación.


 

 Risas fotos con carteles (que también llevaba en la mochila) no puedo imaginar cuanto esfuerzo y cuanto cariño invirtió en la broma y no puedo más que agradecérselo.

Después de las paradita comenzamos el descenso por el sendero que acaba en el Collado Mangueta. Aquí nos cruzamos con un numeroso club senderista (de Totana creo) que, ante mi sorpresa, ni se inmutó al ver las pintas que llevábamos (debe ser lo normal por allí).


Al llegar a la zona de los pozos de Cartagena, hicimos la parada del almuerzo. Más fotos con disfraces y carteles alusivos al encuentro. Muchas risas y buenas caras. Se veía claro que el día iba  a ser magnífico.


 

 
Terminados de almorzar, ¡ala! ¡La Cuesta de la Peseta! un repechito de cuidado y luego la plácida senda que descendiendo da la vuelta al Morrón y allí nos señala Ramón uno de nuestros objetivos "El Carrerón o Canalón o Canelón del Diablo" una fisura angosta y empinada entre la masa del Morrón y la Peña Soleada que desde abajo y entre nubes da un poco de "yu-yu" pero aquí nadie se echa atrás.



 

 
Dejamos la pista del Pinillo abandonándola por la izquierda, buscando la pedrera que nace bajo las paredes verticales del Morrón. Aquí los que no quieren subir más toman la pista que les lleva a los coches, pero casi todos seguimos a Ramón cuesta arriba, ganándole metros a la pedriza hasta llegar a uno de los secretos más escondidos de Sierra Espuña: El Arco de Segismondi, llamado así en memoria del que fue el primer presidente del Club Montañero de Murcia.


 

El Arco de Segismondi es, como su nombre indica, un arco de piedra espectacular que no se ve hasta que lo tienes encima. Lo que sí se ve mientras subimos es el precioso circo que forman las paredes verticales que lo rodean y también de reojo miramos el Canalón del Diablo donde tarde o temprano tendremos que trepar algo.

Muchas fotos en el Arco. El lugar lo merece. Parecía que nadie quería moverse de allí, pero tenemos que levantar el campamento porque si no no llegaremos a tiempo a la comida que Joaquín (el marido de Chispas) había concertado en El Berro.



Ahora nos dirigimos al Canalón del Diablo. A mí me gusta más ese nombre, Canelón me suena a comida italiana y Carrerón… pues la verdad de todo menos eso, más bien hay que atravesarlo muy despacito. Nos adentramos en la grieta por terreno empinado pero sin dificultad y pronto nos tropezamos con la trepadita. No es para tanto, pero tampoco es despreciable. Fran, como es tan grande y era su bautizo de trepadas la mira con recelo pero la sube sin problema, los demás, con más o menos dificultad, hacemos lo propio.



Desde aquí las vistas son espectaculares, enmarcada en la grieta asoma la cumbre de Pedro López. Más fotos y a destrepar. Para salir al otro lado de La Peña Soleada hay que poner las manos en la pared de nuevo.

Ahora ya sólo nos queda descender por la pedriza (lo que a mi me gusta) y regresar por el sendero a la izquierda hasta el transformador y de allí al coche. 

Una vez todos cambiados, con camisa limpia y relucientes nos dirigimos al restaurante en El Berro para darnos un merecido homenaje. El local tenía su encanto y nos dieron de comer magníficamente. Risas, pelucas, brindis… nadie quería irse pero al final siempre hay que volver. Tras despedirnos a pie de coche, cada mochuelo a su olivo.

¡Qué día tan estupendo y qué buenos amigos hemos hecho! Nunca pensé que podría salir tan bien. Estoy deseando de veros a todos otra vez.

Como de costumbre haced clic sobre las fotos para verlas grandes y pasarlas como diapositivas.

Besos y abrazos a todos.



Esta vez podéis ver la ruta y bajar el track en dos versiones la de Chispas y la mia.



Versión de Chispas:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5799105


Versión Malpaso:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5812673
 



Buen camino.
Malpaso