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martes, 16 de junio de 2015

Los Malvariches por la pedrera




Esta interesante ruta transcurre en Sierra Espuña, pero por una zona que nosotros habiamos pisado muy poco. Generalmente cuando vamos a esta sierra tenemos como objetivos los picos más visibles: Los Morrones de Alhama y Totana (Morrón Grande y Morrón Chico) o el Pedro López, el valle de Leiva… pero esta vez atraidos por la ruta que subió Chispas a Wikiloc nos decidimos a hacer las dos cumbres de los Malvariches, con el aliciente de subir a ellas no desde el camino del Pedro López que sería la elección más lógica, sino desde el fondo de la Rambla de Malvariche utilzando como camino una pedrera infernal que recorre la ladera de abajo arriba sin dar una tregua.

El recorrido es muy variado y exigente, pero merece la pena porque transcurre por parajes históricos como los Pozos de La Nieve de Murcia y Cartagena, por tramos de vegetación exuberante como el Barranco de Malvariche, zonas de interés geológico en el mismo barranco donde nos encontramos con un  rico yacimiento de nummulites, la agreste pedrera que es el tramo duro de la jornada y por fin las cimas kársticas de los dos Malvariches.

Dificultad técnica no tiene ninguna y también es fácil la orientación pero coincido con todos los que la hemos hecho en calificarla de difícil porque la pedrera se hace dura ya que se sube directamente sin hacer apenas zig-zag, lo que para algunos puede ser una prueba de fuego y si ponemos que es fácil, seguro que alguno se mete en más de lo que tenía previsto.

Hasta el último momento parecía que la excursión iba a tener poca “clientela” pero al final fuimos un grupo numeroso, lo que tiene mucho mérito dado que el plan no incluía el cafetito de antes de la marcha ni el almuerzo posterior a esta. Estos pequeños alicientes, son muy valorados entre nosotros, pero como el plan era volver a comer y la previsión era una ruta de cinco horas y media a las que había que sumar una hora y cuarto de ida y otro tanto de vuelta, el tiempo no daba para más había que ahorrarlo de donde fuera.

Como os decía al final fuimos un grupo numeroso, de Cartagena vinieron Carlos y Juan Isidro y de Murcia, Paco, Fran, Antonio, Paco Félix y yo. Hacía mucho tiempo que no nos juntábamos siete.

La ruta transcurre así:

Partimos del aparcamiento en el Collado Mangueta y nos dirigimos por la pista hacia los Pozos de la Nieve de Murcia. Al llegar al último pozo lo rodeamos y enfilamos hacia el bosque de pinos alineados que vemos al norte. Caminamos entre las hileras de pinos hasta que el pasillo se convierte en sendero que nos va llevando en dirección al Collado Blanco. Salimos de la rambla tras superar una pequeña subida donde la rambla hace un codo. Ahora el terreno junto al Collado Blanco es muy rocoso por lo que la traza se pierde un poco y conviene ir muy atentos.

 
Una vez alcanzada la Pista de Leiva, en el  Collado Blanco, la tomamos en dirección a la Fuente Blanca. Ojo con el cartelito de la fuente que pone que el agua es potable. Algún gracioso ha borrado el “NO” así que mejor no beber de ahí.
Continuamos bajando hasta llegar a una valla con puerta, cruzamos la puerta y la dejamos tal como estuviera (cerrada o abierta) para ir adentrándonos en el barranco de Malvariche, un lugar precioso con una vegetación que impresiona. Poco antes de llegar a las Casas de Malvariche giramos a la izquierda para ir comenzando la ascensión hacia la pedrera que nos llevará hacia la cima. Aquí el sendero se pierde y a veces se ven trazas pero la dirección es inequívoca y pronto damos con la pedrera que tenemos que seguir. 
 
 
 
 
Cuando llegamos a las proximidades de las paredes rocosas las bordeamos por la derecha pasando junto a una cueva-abrigo hasta llegar al pie de la mole del Malvariche I.
 
 
Subimos a la cumbre, hacemos las fotos de rigor y después de admirar la panorámica, bajamos al collado entre los dos picos para ascender de nuevo ahora al Malvariche II (al este). La cumbre del Malvariche II es una pequeña meseta con varios resaltes y desde allí las vistas son espectaculares. 
 
 
 
 

Posteriormente bajamos por donde hemos subido y comenzamos a caminar pendiente arriba para encontrarnos con el camino del Pedro López, el cual tomamos a la izquierda en dirección a los Pozos de Cartagena y de ahí al aparcamiento del que hemos salido.
 
Si queréis bajar el track podéis hacerlo en Wikiloc aquí:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=9976285



Como siempre haced click sobre cualquiera de las fotos para verlas grandes y en carousel.

Espero que os guste.
Buen camino.
Malpaso.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Los Almeces. Subida por Los Cuernos y bajada por la senda de La Mezquita


Este domingo teníamos decidido atacar el pico de Los Almeces en la sierra de Ricote. En esta cima ya habíamos estado otras veces y tenemos subidas algunas rutas, pero esta vez la novedad consistía en encontrar una manera de unir la ruta que sube por la cresta de Los Cuernos con la Senda de la Mezquita que corre bajo el cortado sur de estos. 

Como novedad esta vez nos acompañaron Paco y su perra Samba y esperamos que los dos vuelvan pronto con nosotros. La perra Samba muy bien podría haber sido una perra espía, porque en ningún momento se le oyó el más mínimo suspiro. Te olvidabas de que estaba y parecía invisible. Da gusto ver animales tan bien educados.


La senda discurre en gran parte entre crestas rocosas
 

Hasta el último momento, estuvimos a punto de seguir una ruta de unión que había subido el compañero El Pájaro en Wikiloc, pero la ruta propuesta discurría sin sendero e incluso había que superar un pequeño destrepe. Además el recorrido en conjunto, tenía mucho trecho en el que la ida y la vuelta se efectuaba por el mismo camino, lo que no la hace tan atractiva.

Así que después de mucho mirar los mapas topográficos y las fotos de satélite, dedujimos que la forma más lógica de bajar al sendero de La Mezquita era por la última curva de la pista antes de dejarla para tomar el cortafuegos (según subimos). Era tan lógico bajar por allí, que incluso era de esperar que ya hubiera un sendero producto de el discurrir de otros que hubieran querido hacer antes el mismo recorrido. Como así resultó ser.

Cuando comenzamos a descender nos encontramos con un sendero claro en el lugar elegido para la bajada y que nos llevaba justo a donde queríamos. Los senderos casi siempre están donde esperas encontrarlos.




El día estaba amenazando lluvia desde el principio y ha empezado a refrescar. De hecho a las 6:20 de la mañana recibía un mensaje de Pedro en el que me decía que estaba lloviendo en Murcia y que teniendo el la rodilla medio-lesionada, declinaba el venir a la excursión. A pesar de todo tuvimos mucha suerte. No nos llovió en todo el trayecto y sí comenzó el aguacero cuando terminábamos de almorzar, pero para ese momento ya no tenía importancia.

La ruta transcurre así:

Salimos de las inmediaciones de la casa Forestal de La Calera y caminamos dejándola a la izquierda hasta encontrar el sendero que nos sube hasta la cresta de Los Cuernos.

El sendero de subida a Los Cuernos
Mirando atrás en la subida vemos Ricote y La Pila entre nubes
La senda recorre la cresta saliéndose algunas veces para dejar las rocas a la izquierda. Vamos subiendo y bajando hasta que llegados a un collado tropezamos con la pista.

Llegados aquí, podemos elegir entre seguir subiendo y bajando algún cabezo más y tomar la pista más adelante o tomar las pista directamente hasta llegar a la base del cortafuegos. En la base, ya sólo queda subir por la senda hasta el pico de Los Almeces.

Bajamos por el mismo cortafuegos y retomamos la pista. Al llegar a una curva muy cerrada que tiene un abrevadero para animales buscamos una senda (a la izquierda del abrevadero) que nos va bajando hasta cortar la senda de la Mezquita. Esta es una senda de ingenieros, muy bien trazada y con obra de mampostería que con un firme excelente y una pendiente muy suave y continua nos llevará bajo la ladera sur de Los Cuernos hasta nuestro punto de partida. 




Durante el trayecto bajo las paredes de los Cuernos tuvimos la suerte de encontrarnos con una seta gigante de la que os subo una fotografía junto a una moneda de cinco céntimos para que podáis apreciar el tamaño. Por más que miramos Paco y yo, no encontramos al enanito que sin duda vivía en ella.



La bajada es para nuestro gusto demasiado cómoda aunque tiene el encanto de las vistas inmejorables. Durante el trayecto vimos una subida alternativa por si alguien quiere hacer la ruta al revés. El punto donde está situada la subida está marcado en un waypoint.
Entrada de la subida alternativa


Los datos de la ruta (según Wikiloc)

Distancia recorrida: 14,38 km
Altura máxima: 1.131 m
Desnivel acumulado: 837 m
Tiempo incluido paradas: 4: 13

Podéis bajaros el track en Wikiloc:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3599166

Desde Ricote hasta Cieza
Como siempre haced click sobre las fotos para verlas grandes.

Espero que os guste.

Buen camino.
Malpaso

domingo, 22 de abril de 2012

La rambla del Cigarrón, territorio comanche


Esta mañana hemos vistado un auténtico desfiladero de los que salen en las películas de indios. Caminando entre paredes de estratos amarillos que parecen cortados a pico por el agua, hemos recorrido la rambla del Cigarrón, un lugar de sobra conocido por sus hallazgos paleontológicos, pero poco pisado por los senderistas, sin duda debido a la dificultad que entraña el salir de ella realizando un recorrido circular.

Antes de seguir escribiendo tengo que pedir disculpas por las fotos tan penosas ya que no me llevé la cámara y tuve que realizarlas con el móvil que da muy poca calidad y desde luego no hacen justicia  a lo bonito y salvaje del recorrido. No obstante, en espera de una segunda ocasión en la que sí iré bien armado, subo estas provisionalmente. 


Tras dejar el coche en el mismo cauce nos adentramos en la rambla. Al principio, como por desgracia suele pasar en todas las ramblas, nos encontramos con un lecho sucio y lleno de escombros y basura que contrasta con la belleza del paisaje, pero pronto, según nos vamos adentrando desaparecen los rastros humanos y comenzamos a andar entre las paredes de estratos, rodeados de una vegetación abundante pero que en ningún momento de este tramo llega a constituir un obstáculo. 



 Hacemos alguna trepadita sin importancia pero en general la pendiente es suave y penetramos 1,6 Km con la extraña sensación de que la rambla corre paralela a la montaña y no perpendicular a la divisoria de esta como es costumbre. A partir de aquí la rambla gira y adquiere su orientación acostumbrada hasta que en el Km 3 alcanzamos el primer objetivo que ya teníamos localizado en el mapa. Este no es otro que una impresionante pared semicircular, realmente espectacular que cierra la rambla y hace imposible sin medios de escala continuar por su lecho.


Paredes del final del primer tramo de la rambla

Para continuar el recorrido, ya que no podemos subirla, tendremos que rodearla. Subimos casi trepando por el lateral izquierdo (aguas arriba) a la primera terraza y vamos retrocediendo sobre la ladera derecha de la rambla (aguas arriba) tratando de ganar poco a poco altura hasta conseguir alcanzar un sendero que limita la naveta. Este tramo es un poco delicado, la verticalidad de la ladera es considerable y se camina sin sendero ni indicador alguno, por un terreno suelto y en muchas ocasiones con pequeñas trepadas. No lo recomiendo a nadie sin buena experiencia en estas lides.


Arriba: Accediendo a la primera terraza por la pared izquierda (aguas arriba)
Abajo: El embudo de la primera terraza

Una vez alcanzado el sendero que limita la naveta lo seguimos hasta que nos vuelve a meter en la rambla. Esta parte de cauce es totalmente distinta, hemos perdido las gargantas verticales llenas de estratos muy patentes y ahora caminamos rodeados de un bosque muy agradable y los laterales de la rambla son notablemente menos encañonados. Pronto esta comodidad se acaba (aproximadamente en el Km 4,8) porque el lecho está lleno de todos los restos de la poda del cortafuegos que atravesamos y lo que es más indignante, también nos encontramos con numerosos postes de la luz con sus aislantes de cristal cortados por la compañía eléctrica cuando instalaron las líneas nuevas y abandonados en el fondo de la rambla como si allí nadie los fuera a ver nunca. Pronto se hace muy difícil caminar por el fondo porque la leña seca cubre totalmente el cauce y constituye una "trampa para osos" donde puedes poner el pié y colarte por múltiples desniveles y pozas que quedan ocultas.

El segundo tramo de la rambla

Al fin tras 5,5 Km le vemos el fin a la rambla, abandonamos esta por la margen izquierda (aguas arriba) y tras un breve paso por un sendero de atajo nos incorporamos a la pista por la que andamos unos 80 m hasta encontrar un desvío que vemos a nuestra izquierda y nos coloca en otra pista muy cómoda que algunos llaman "Mata Hombres" que nos baja hasta conectar con una carretera la cual tomamos a la izquierda (Km 9,67). En 50 m la abandonamos para coger un sendero a nuestra izquierda que nos llevará de nuevo a la rambla, muy cerca de donde habíamos dejado el coche.

La ruta es muy bonita, pero no es para "paseantes" tiene tramos que requieren cierta pericia y precaución. Espero que en poco tiempo tendremos preparada una ruta alternativa que burle los tramos más complicados y permita a todos disfrutar de esta rambla tan impresionante.


Como siempre hacer clic sobre las fotos para verlas más grandes.

La ruta podéis descargarla en Wikiloc:


Espero que os guste.
Buen camino.

lunes, 20 de febrero de 2012

La montaña de antes, un recuerdo en blanco y negro.


Después de escalar La Sur de La Panocha en noviembre de 1975
Yo soy (era) el del casco blanco arriba a la derecha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Cuando vemos ahora a los escaladores, a los senderistas o a cualquier deportista en general vestidos con equipos  impecables de vivos colores y tejidos de alta tecnología nos cuesta recordar como practicábamos nuestro deporte preferido hace tan sólo "unos pocos años".

Estas fotos que me acaba de enviar mi amigo Gonzalo Gallardo son de una escalada a La Panocha por la cara sur en 1975. Bueno, según recuerda Gonzalo, y así se ve en las fotos, nosotros subimos por La Sur que es una vía algo más complicada, con un pequeño extraplomo en su tramo final y las niñas subieron por la San Bernardo que es mucho más facilita.  Aquí abajo hay dos fotos, una de las chicas subiendo por la San Bernardo.Es curioso, esta vía sigue teniendo esos dos olivos nacidos en la roca exactamente iguales, no han crecido nada. La otra es de Manolo "El Lanas" bajando en rapel por La Sur a la altura de las cuevas. No había arneses, se metían los estribos entre las piernas y se ataba una cuerda de 30 m con un as de guía a un mosquetón de aluminio. Sin más seguridad.

Las chicas en la San Bernardo de La Panocha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)


Manolo "El Lanas" descendiendo en rapel por La Sur de La Panocha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Llama la atención lo precario del equipo, no había cascos para todos y la mayoría de estos eran cascos de moto, los estribos solían ser caseros, confeccionados con un cordino y unas tablas de madera. El calzado consistía en zapatillas de lona (wambas) más o menos lo que hoy son unas "Converse", a veces "chirucas" así mismo de lona, también botas militares de la casa Segarra y en el mejor de los casos botas de senderismo (pédulas) y sólo los aventajados tenían unas botas muy gruesas y duras de marcha en nieve de la marca Kamet que desde luego no eran lo más adecuado para atacar una pared. No había pies de gato ni resina, al menos yo no conocía a nadie que los tuviera. En aquellos tiempos para que las botas duraran más se solía recubrir la puntera de la bota con pegamento de dos componentes (entonces Aral-dit) que era lo que se desgastaba de dar contra la roca.


Gonzalo escalando con casco de moto "maqueado" con el escudo de la O.J.E.
Fotografía de la colección de Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

La ropa para lluvia más usual era el "Canguro". Este era un cuerpo de nylon hasta medio muslo. Tenía capucha y un bolsillo grande con cremallera centrado en el pecho que recordaba a la bolsa marsupial. Cuando no lo llevabas puesto la prenda se metía dentro del bolsillo que vuelto del revés hacía las funciones de funda. El canguro era impermeable los primeros días, después calaba por todos lados y para remediarlo, algunos lo rociaban con laca del pelo en su interior.

Recuerdo que mis pantalones de montaña no eran unos "bávaros" como llevaban los "profesionales" sino una adaptación que hizo mi madre cortando unos pantalones de pana viejos y haciéndoles la abertura y el ojal que llevaban a medio gemelo.


Escalando con pantalones bávaros (izquierda) y botas de nieve.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Como se puede ver en las fotografías, las mochilas eran de lona y cuero y a nadie le importaba mucho lo que podía pesar un envase de cristal de La Casera si había que subir agua para la excursión.

Gonzalo escalando en Ricote sin cuerda de seguridad ni nada de nada
¡Cuanta inconsciencia teníamos entonces!
fotografía de la colección de Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Lo peor de todo es que teníamos 16 años recién cumplidos y muchos escalábamos a escondidas de nuestros padres. Si los míos me ven colgado de una pared a esa edad me mandan a un reformatorio y con mucha razón.

Tampoco existía El Corte Inglés, Decathlon, Barrabés ni nada de eso. Todo se compraba en Nortes. El "tito Nortes" era una gran persona a la que no se le ha rendido un merecido homenaje. Me gustaría que alguien con más memoria que yo, me mandara algo sobre él para publicarlo aquí. Tenía la tienda de material de montaña en la calle que va de Santa Isabel a la plaza de Santa Catalina, ahora la llevan en el mismo sitio y con el mismo nombre Santiago y Benjamín. Muchas veces vendía el material a plazos para que no dejáramos de ir al monte por falta de medios. 

Son tiempos magníficos que bien merecen una líneas de recuerdo.

Buen camino.