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lunes, 25 de noviembre de 2013

A La Panocha por el Barranco de La Mina



Reincorporados definitivamente Tomás y Juan al grupo, la semana pasada hicimos una ruta más light para que se probaran, pero viendo que no tienen mucho problema para volver a andar con nosotros decidimos probar con algo un poco más agreste.

Este es otro camino para llegar a La Panocha subiendo desde El Paisaje Lunar. Anteriormente subimos la ruta "A la Panocha por la Rambla sin Nombre", que estuvo muy bien, pero como es natural queríamos probar más ramblas y en esta ocasión vamos a subir por el barranco siguiente, el barranco de La Mina.

El Barranco de La Mina es bastante más largo y también más bonito, discurre por la ladera este de Los abuelos y tiene dos brazos principales. En esta ocasión recorreremos el de la derecha (aguas arriba).

Dejaremos el coche en el entronque de la Rambla de Los Serrano con la Rambla del Garruchal (coincide con la carretera) en una pequeña explanada donde hay unos carteles y nos introducimos en la rambla donde en principio hay un sendero.



Pasamos junto a la entrada de la "Rambla sin Nombre" y la dejamos atrás, pues nosotros buscamos la segunda rambla a la derecha. Caminando siempre por el cauce de la rambla de Los Serrano, nos encontramos un salto de agua con una poza que salvaremos por el lado izquierdo realizando una pequeña trepada.


Lamentablemente en la poza vimos un búho muerto. Mira que es difícil ver un Buho y nos lo hemos tenido que encontrar en este estado. Nada más llegar a casa di parte a los forestales para que lo recogieran y averiguaran la causa de su muerte, que, según me explicaron cuando están junto al agua se suele deber a que han sido envenenados. Es un dolor que animales tan hermosos y tan escasos desaparezcan por la negligencia de quién pone veneno indiscriminadamente para librarse de las alimañas.

Continuamos por el cauce hasta encontrar la entrada de la segunda rambla transversal, el Barranco de La Mina, y nos adentramos en él.





El Barranco de La mina es una rambla encañonada pero limpia, es fácil transitar por ella y no tiene obstáculos de vegetación. Encontramos algunos saltos de agua que son fáciles de trepar pero en general el terreno es bueno y se puede recorrer sin dificultad. Llegados a un punto (WP bifurcación barranco de La Mina derecha) nos encontramos con una bifurcación. Nosotros cogemos el ramal de la derecha que es el más largo. Continuamos siguiendo por el cauce encañonado flanqueado por cortados muy bonitos y con meandros tan cerrados, que a veces nos creemos que hemos llegado a una pared sin salida. Ya próximos al final, nos encontramos con un salto más importante que los demás y vemos que no podemos subirlo, por lo que abandonamos el cauce por la derecha (aguas arriba) y tras subir unos pocos metros nos encontramos con un sendero que tomamos hacia la izquierda en dirección al cauce de la rambla y que nos devuelve a esta.

Ya divisando la cabecera nos damos cuenta de que la ladera va a tener mucha pendiente en la salida y decidimos otra vez salir de la rambla por la derecha (aguas arriba) y recorrer la cresta por terreno algo suelto pero sin dificultad hasta alcanzar la Pista de San José.


Una vez en la pista caminamos unos pocos metros hacia la Cuerda de Los Abuelos y al llegar justo frente a la entrada del sendero que la recorre, miramos a nuestra derecha donde hay otro sendero apenas visible en su entrada pero más claro después y que nos lleva al paraje de la Sima de Santa María La Mayor. Ascendemos y dejamos la sima a nuestra izquierda para adentramos en un "mini-desfiladero" que forman las rocas que tienen por nombre popular "La Cresta del Pollo" como si fueran una miniatura de la cercana Cresta del Gallo.

Allí, en la Cresta del Gallo, tenemos nuestro objetivo,  y seguimos el sendero en esa dirección hasta llegar al punto en que se cruza con otro que baja por el Barranco de La Serpiente, cruzamos este y vemos uno que asciende con fuerte pendiente por la ladera y que nos dejará en el pasillo de La Panocha. Una vez que estamos allí seguimos dejando el pasillo a nuestra derecha y rodeando la roca entramos a un espacio plano rodeados de paredes con tres huecos, el primero por donde hemos entrado, el segundo tiene unas preciosas vistas a la vía sur de La Panocha y la explanada de la Cresta del Gallo y el tercero, tras una pequeña trepada nos lleva al Balcón sobre el Paisaje Lunar. Aquí las vistas son espectaculares vemos toda la parte sur de la sierra, Los Miravetes, el Puntarrón, Columbares, la Muralla de King-Kong y por supuesto el Paisaje Lunar. El los días claros se ven con nitidez los mares Menor y Mediterráneo.

Descendemos del balcón y caminamos por sendero dejando la roca a nuestra derecha hacia la Senda de Los Carpi. La Senda de los Carpí baja a la explanada haciendo un cómodo zigzag con pendiente muy suave. Está muy bien cuidada gracias al esfuerzo desinteresado de muchos voluntarios. Por favor, no la atajes, sigue el camino que no es tan largo y disfruta de un momento de relax. Atajando sólo logramos estropear los senderos.

Al llegar al final de la senda nos encontramos con el cartel que le da entrada y caminamos por nuestra derecha, en dirección al barranco de La Serpiente, pero al llegar al cruce tomamos en esta ocasión el sendero de la izquierda que nos conduce a la Senda de los Forestales, la cual nos llevará sin pérdida hasta la barrera de la PIsta de san José.

Una vez en la barrera, tomamos la pista hacia arriba hasta llegar al cruce con un camino agrícola (WP Abandonar la pista de San José y tomar camino a la izquierda). Tomamos este camino y lo seguimos hasta que lo abandonamos para tomar una terraza a nuestra derecha (WP Dejar el camino y tomar terraza a la derecha). La terraza que es muy transitable nos bajará sin dificultad al cauce de la Rambla del Garruchal y tras cruzarlo a la carretera. No nos queda más que andar unos pocos metros y estaremos de vuelta en el coche.

Tengo que disculparme por la calidad y la escasez de las fotos, pero en esta ocasión no llevaba la cámara y son fotos hechas con el teléfono. Como siempre si queréis verlas un poco más grandes haced click sobre ellas.

Podéis descargar el track en Wikiloc aquí.

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5684355

Espero que os guste.

Buen Camino.
Malpaso.

domingo, 13 de octubre de 2013

A la Panocha por la Rambla Sin Nombre



Después de cambiar unos correos con nuestro compañero Franzapa, me contagió su inquietud por encontrar un paso entre la zona de La Carihuela y la pista de San José lo más directo posible. Naturalmente hay muchas posibilidades para hacerlo, una de ellas y bien conocida es subir por Los Abuelos, pero él tenía interés en hallar un paso por los barrancos más cercanos a la rambla de El Garruchal, el barranco de La Mina y otro sin nombre que es el que escogemos para realizar la subida en esta ocasión.

Se trata de recorrer el menor tramo de carretera posible así que dejamos el coche en la entrada del Carril de los Serrano y comenzamos a andar en dirección a Murcia unos 230 m hasta encontrar la entrada de la Rambla de Los Serrano en la que entramos por su margen derecha (aguas arriba) a través de un sendero que hay junto a un cartel. Aquí también se podría haber dejado el coche y no andar nada de carretera.

Este sendero aparece y desaparece pero seguimos el cauce de la rambla hasta llegar al entronque por la derecha de la rambla sin nombre que pretendemos subir.

 
Nos adentramos en la rambla y pronto aparecen algunos saltos de agua que no llegan a la vertical pero en los que hay que poner las manos para subir (se podría considerar una trepadita menor) y seguimos la rambla hacia arriba hasta casi su final, momento en el que optamos por abandonarla y subir la ladera hasta la terraza que la recorre por su cuerda y que nos deja en la pista de San José ¡Objetivo cumplido! se puede pasar sin problemas. Se podría haber abandonado la rambla antes y subir a la cuerda con menos pendiente, pero queríamos ver como era.



Habíamos elegido previamente ese punto de salida porque a unos pocos metros más abajo se encuentra la entrada del sendero que tomaremos para ascender a La Panocha. Se trata de un sendero que tras dar alguna vuelta discurre paralelo y sobre la pista hasta que llegado aun punto tomamos un desvío a la derecha para coger un entronque con el sendero de Los Forestales que nos deja en la explanada de la Cresta del Gallo.


 
 

Una vez allí seguimos el sendero en dirección a La Panocha y al encontrarse con el que baja al barranco de La Serpiente, lo cruzamos y comenzamos a ascender hacia la cima.




Ya en la zona de La Panocha, dejamos a la derecha el pasillo central y continuamos entre las rocas para alcanzar el mirador del Paisaje Lunar, un auténtico balcón con vistas estupendas.

Ahora nos dirigimos por la cresta en dirección a la senda de los Carpi, pero en vez de descenderla seguimos por la cresta hasta alcanzar el siguiente cabezo desde el que descenderemos de nuevo a la pista de San José. En este tramo el sendero desaparece en ocasiones y tiene algún paso resbaladizo, no está muy hecho.

 
 
Llegados a la pista de San José, la tomamos hacia arriba hasta alcanzar la entrada de la senda Escondida. Como su nombre indica, la entrada no se ve, hay que saber donde está para encontrarla, pero a los pocos pasos el sendero se hace evidente y va bajando con suave pendiente hasta dejarnos en la rambla de Los Serrano.

Ahora hay que bajar la rambla para lo que sólo hay que seguir el cauce. Las paredes erosionadas de la Rambla de Los serrano forman cañones muy espectaculares con formaciones rocosas muy vistosas siempre sorprendentes. De esto no os pongo fotos que ya tenéis muchas en otros post de esta rambla.

Llegados a un punto, decidimos abandonar la rambla por la derecha y tomar el camino. Se puede seguir por la rambla, pero sabemos que más abajo hay algún paso incómodo con cañas o con barro y preferimos andar un rato por buen suelo.

Al llegar a la zona de Los Abuelos, volvemos a entrar en la rambla para comprobar que había buen paso entre la salida de la senda de Los Abuelos y nuestro punto de partida. La verdad es que este tramo fue sorprendente, porque creíamos que iba a ser una parte sosa de la rambla y resultó ser muy bonita con algún salto fácilmente franqueable y alguna que otra poza. Al final llegamos a la carretera y tras volver los consabidos 230 m ahora en dirección al Garruchal llegamos al coche.
 
Me hubiera gustado hacer esta ruta con Franzapa ya que fue el que la sugirió, pero otra vez será. De todos modos se puede mejorar la salida de la rambla "sin nombre" incluso me parece interesante intentar la subida por el siguiente barranco (el de la Mina) en el que nunca he estado. Al final con la excusa de explorar un palmo de barranco hicimos otra ruta redondilla y que podemos repetir.

Podéis bajar el track de la ruta en Wikiloc aquí:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5430381

Los datos de la ruta son:
Distancia: 12,6 km
Altura acumulada: 719 m
Tiempo estimado: 4 h.

Espero que os guste.
Buen camino.

Malpaso.

martes, 28 de agosto de 2012

Crestear por los infiernos


Si estáis en Murcia en agosto y queréis ver cuanto calor y humedad sois capaces de soportar en una marcha de montaña os recomiendo esta ruta que hicimos el pasado sábado 25 de agosto Fran y yo.

A las ocho menos cuarto de la mañana quedamos en San José de la Montaña (barrio próximo a la montaña de San José de la Vega) y tras tomar el cafetito nos disponemos a atacar esta ruta que sabemos de antemano que va a ser una buena prueba de resistencia.

Como es pleno verano y el resto del grupo tiene los compromisos familiares propios de la época, esta vez no conseguí reclutar más gente, así que tuvimos solos los dos. Pero estoy seguro de que a ninguno de los componentes del grupo habitual declinaron la invitación por miedo al calor que se presumía o la distancia prevista. 

La excursión es agotadora pero magnífica, ya que recorre toda la cresta desde el extremo de la sierra en San José de la Vega, pasando por la Cresta del Gallo, El Relojero, Las Murallas de King-Kong, las "otras" Murallas de King-Kong para descender por la Senda Bonita, la Umbría de los Sánchez y la Rambla de Los Serrano, volver a subir por la Senda escondida y por último descender por la Pista de San José. Todo esto bajo un sol de justicia y con la humedad propia de la zona, lo que hacía el recorrido digno de un tuareg.

Respecto a los datos, creo que Wikiloc ha sido un poco generoso al medir la ruta. En cualquier caso los datos principales según la lectura que ellos hacen del track son:

  • Distancia: 23,44 km
  • Tiempo: 8 horas 32 minutos
  • Desnivel acumulado: 1632 m
El tiempo está muy afectado porque tuvimos que hacer muchas paradas, sobre todo en el último tramo debido a un inoportuno y persistente dolor de espalda que me estuvo martirizando desde las Murallas de King-Kong 2 y del que no me pude librar sino a golpes de Voltarén 24 horas después. Yo creo que el tiempo real para esta ruta serán unas 7 horas y media.


Detalle de la ruta con puntos de interés
Pese a esto, la excursión fue un éxito. Acabamos mucho más deshidratados que cansados. La verdad es que durante el trayecto, no pudimos ni comer más que alguna fruta ya que la comida no nos entraba por la boca. Ni siquiera al acabar cuando nos dirigimos a la Venta del Garruchal para darnos un homenaje, pudimos tomar otra cosa que no fuera un par de litros de gaseosa helada. La cual absorbimos como si fuéramos de arena.

La ruta es así: 
Dejamos el coche en la explanada frente a la casa de los Forestales en San José de la Vega y comenzamos, junto a la barrera de la Pista de San José a subir por la llamada Senda de los Forestales. El sendero nos deja en la explanada de la Cresta del Gallo. Enlazamos con otro que al cruzarse con el que va al Barranco de la Serpiente, nos sube hasta el pasillo de La Panocha. Una vez allí pasamos entre las rocas para alcanzar la vertiente sur y continuamos por la cresta hasta descender al final de la explanada.


Entrada a la explanada de la Cresta del Gallo
Rodeamos un cabezo y nos situamos al comienzo de la Pista de San José y comenzamos a crestear arriba y abajo hasta alcanzar la altura de la casa de la Naveta Grande. Allí tomamos el sendero que rodea por el sur la Naveta hasta su vértice sureste y mediante un atajo en la ladera alcanzamos la pista que nos lleva a El Relojero.

Cuando alcanzamos la entrada del camino de los Puros atacamos la ladera de el Relojero hasta llegar a la cima y continuamos por la cresta (cortafuegos) hasta llegar a un cruce de senderos y tomamos el ramal a nuestra izquierda hacia las murallas de King-Kong.




Las Murallas de King-Kong
Una vez alcanzado el collado donde nace la Rambla de los Serrano comenzamos a recorrer la cresta de la Muralla de King-Kong por un sendero bien trazado y conocido por todos hasta que al llegar al collado por el que se suele descender a la Senda Bonita. En este punto comenzamos el cresteo por la Muralla de King-Kong 2, un tramo de gran belleza que seguramente por lo alejado que está de los puntos de partida habituales resulta muy poco frecuentado.



 Las Murallas de King-Kong 2 

Aquí el sendero no es tan claro, pero es de reseñar que está mucho más marcado que la última vez que lo visitamos. En cualquier caso el truco está en caminar siempre lo más próximo posible al cortado. 



Paisajes desérticos en King-Kong 2 y el Paisaje Lunar
Al final de la Muralla de King-Kong 2 llegamos a un collado en el que la Senda Bonita cambia de ladera. Tomamos esta en dirección norte y nos deja en el carril de los Puros, junto a la barrera. Aquí tomamos el camino de la izquierda hacia la Umbría de los Sánchez pasamos la puerta de la finca por el lateral como Antonio el pastor nos estaba a la vista, esta vez no lo pudimos saludar. 

Continuamos el camino entre terrazas de oliveras que nos lleva a la Rambla de los Serrano. Una vez en el sendero de la rambla lo seguimos hasta que baja al fondo del cauce, justo en el "Puente de Tierra". 


La Rambla de los Serrano
Llegados aquí continuamos por el cauce (aguas abajo) hasta encontrar los hitos de piedras que nos indican que hemos llegado a la entrada de la Senda Escondida. Subimos por la ladera izquierda de la Rambla (aguas abajo) hasta alcanzar la senda que aunque está muy abandonada es fácil de seguir y va ganando altura muy suavemente hasta desembocar en la Pista de San José.

Ya sólo queda seguir la pista hacia abajo lo que nos dejará en la barrera cerca de la cual habíamos dejado el coche.

La ruta es larga y tiene continuas subidas y bajadas, de ahí el considerable desnivel acumulado, pero la mayor dificultad está en hacerla en estas fechas tan calurosas especialmente si pensamos que aún saliendo muy temprano, las dos y media horas últimas que son justo las de la siesta, las tienes que pasar en el fondo del Paisaje Lunar con un calor y una humedad realmente importantes. Nosotros llevamos cuatro litros de agua y aún administrándola muy bien nos sobró ni una gota.

Como siempre haced clic sobre las imágenes para agrandarlas.

Podéis bajar el track en Wikiloc:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3263923

Espero que os guste.
Buen camino.

lunes, 20 de febrero de 2012

La montaña de antes, un recuerdo en blanco y negro.


Después de escalar La Sur de La Panocha en noviembre de 1975
Yo soy (era) el del casco blanco arriba a la derecha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Cuando vemos ahora a los escaladores, a los senderistas o a cualquier deportista en general vestidos con equipos  impecables de vivos colores y tejidos de alta tecnología nos cuesta recordar como practicábamos nuestro deporte preferido hace tan sólo "unos pocos años".

Estas fotos que me acaba de enviar mi amigo Gonzalo Gallardo son de una escalada a La Panocha por la cara sur en 1975. Bueno, según recuerda Gonzalo, y así se ve en las fotos, nosotros subimos por La Sur que es una vía algo más complicada, con un pequeño extraplomo en su tramo final y las niñas subieron por la San Bernardo que es mucho más facilita.  Aquí abajo hay dos fotos, una de las chicas subiendo por la San Bernardo.Es curioso, esta vía sigue teniendo esos dos olivos nacidos en la roca exactamente iguales, no han crecido nada. La otra es de Manolo "El Lanas" bajando en rapel por La Sur a la altura de las cuevas. No había arneses, se metían los estribos entre las piernas y se ataba una cuerda de 30 m con un as de guía a un mosquetón de aluminio. Sin más seguridad.

Las chicas en la San Bernardo de La Panocha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)


Manolo "El Lanas" descendiendo en rapel por La Sur de La Panocha.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Llama la atención lo precario del equipo, no había cascos para todos y la mayoría de estos eran cascos de moto, los estribos solían ser caseros, confeccionados con un cordino y unas tablas de madera. El calzado consistía en zapatillas de lona (wambas) más o menos lo que hoy son unas "Converse", a veces "chirucas" así mismo de lona, también botas militares de la casa Segarra y en el mejor de los casos botas de senderismo (pédulas) y sólo los aventajados tenían unas botas muy gruesas y duras de marcha en nieve de la marca Kamet que desde luego no eran lo más adecuado para atacar una pared. No había pies de gato ni resina, al menos yo no conocía a nadie que los tuviera. En aquellos tiempos para que las botas duraran más se solía recubrir la puntera de la bota con pegamento de dos componentes (entonces Aral-dit) que era lo que se desgastaba de dar contra la roca.


Gonzalo escalando con casco de moto "maqueado" con el escudo de la O.J.E.
Fotografía de la colección de Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

La ropa para lluvia más usual era el "Canguro". Este era un cuerpo de nylon hasta medio muslo. Tenía capucha y un bolsillo grande con cremallera centrado en el pecho que recordaba a la bolsa marsupial. Cuando no lo llevabas puesto la prenda se metía dentro del bolsillo que vuelto del revés hacía las funciones de funda. El canguro era impermeable los primeros días, después calaba por todos lados y para remediarlo, algunos lo rociaban con laca del pelo en su interior.

Recuerdo que mis pantalones de montaña no eran unos "bávaros" como llevaban los "profesionales" sino una adaptación que hizo mi madre cortando unos pantalones de pana viejos y haciéndoles la abertura y el ojal que llevaban a medio gemelo.


Escalando con pantalones bávaros (izquierda) y botas de nieve.
Fotografía Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Como se puede ver en las fotografías, las mochilas eran de lona y cuero y a nadie le importaba mucho lo que podía pesar un envase de cristal de La Casera si había que subir agua para la excursión.

Gonzalo escalando en Ricote sin cuerda de seguridad ni nada de nada
¡Cuanta inconsciencia teníamos entonces!
fotografía de la colección de Gonzalo Gallardo (clic para agrandar)

Lo peor de todo es que teníamos 16 años recién cumplidos y muchos escalábamos a escondidas de nuestros padres. Si los míos me ven colgado de una pared a esa edad me mandan a un reformatorio y con mucha razón.

Tampoco existía El Corte Inglés, Decathlon, Barrabés ni nada de eso. Todo se compraba en Nortes. El "tito Nortes" era una gran persona a la que no se le ha rendido un merecido homenaje. Me gustaría que alguien con más memoria que yo, me mandara algo sobre él para publicarlo aquí. Tenía la tienda de material de montaña en la calle que va de Santa Isabel a la plaza de Santa Catalina, ahora la llevan en el mismo sitio y con el mismo nombre Santiago y Benjamín. Muchas veces vendía el material a plazos para que no dejáramos de ir al monte por falta de medios. 

Son tiempos magníficos que bien merecen una líneas de recuerdo.

Buen camino.

domingo, 11 de diciembre de 2011

La basura en los espacios naturales


foto: petreraldía.com

Desde que estoy pisando montes no he parado de encontrarme en lugares más o menos localizados con basura humana. No hay que ser un lince para darse cuenta de que esto es un acto incivilizado y que no debería de suceder en ningún caso, tenga o no la zona en cuestión contenedores municipales para este fin. Me gustaría desde este blog que todos hiciéramos un esfuerzo por evitar su existencia.

Estas basuras se pueden clasificar en categorías. 

Basura industrial.
Son los materiales que sobran al hacer una valla, tender  o reparar un cableado, construir carreteras o caminos que atraviesan los espacios naturales. Los obreros estiman que les cuesta menos abandonarlos allí que transportarlos de nuevo al almacén, y ¡total, nadie se va a dar cuenta!

De este tipo se pueden encontrar abundantes muestras en la rambla del Puerto de la Cadena por ejemplo.

Basura escombro.
Curiosamente la suelen generar los habitantes cercanos al medio natural, que deberían ser los que mayor interés tuvieran en conservarlo. Algunas personas se deshacen de un water que han cambiado, unos ladrillos que le sobraron o el antiguo alicatado del baño en la rambla más cercana por no contratar un contenedor que es mucho más caro.

La basura de eremita.
Es una especie autóctona. La suministran los herederos de la tradición eremita de los alrededores de La Luz. Todavía hoy día ocasionalmente algunos amantes de la soledad y la meditación se instalan a vivir una temporada en las cuevas que ocuparon a partir del siglo XVII los ermitaños del llamado "Desierto del Salent", abandonando luego dentro de ellas todo su mísero ajuar. Quede claro que estas personas nada tienen que ver con los ejemplares Hermanos de la Luz, que hoy habitan el eremitorio Nuestra Señora de la Luz, y que son herederos espirituales de los constructores y primeros habitantes de estas cuevas.

Este tipo de basura se puede encontrar en la cueva que hay en la rambla del Sordo, justo enfrente de la senda de subida a la mina del Cerrillar y en las cuevas que hay en el cabezo del Espíritu Santo.

Interior de una cueva abandonada por su eremita


La basura, basura. 
Basura sin discusión. A veces en bolsa de basura incluso. La introduce en el monte un grupo familiar o de amigotes, el cuál, después de pegarse una comilona la abandona en los claros del bosque o en las zonas recreativas, porque le es más cómodo dejarla que llevársela a su casa o al contenedor que a veces está a sólo unos pasos. Esta dura poco en la bolsa. Los zorros la destripan por la noche y dispersan los restos por los alrededores.

De este tipo de basura lo más curioso que he visto es una bolsa perfectamente cerrada y que el incívico que la abandonó tuvo la precaución de dejarla colgada de la rama de un pino, para evitar que las alimañas la rompieran y en espera de que un misterioso camión de la basura pasara por en medio del bosque y la recogiera seguramente después de las 8 de la tarde.

La basura borrachuza y gamberríl.
Esta es especialmente peligrosa y consiste en botellas de cristal, latas y otros desechos de fiesta que después del botellón son arrojados en laderas y barrancos como si así se los tragara un agujero negro y nadie los volviera a ver jamás. Aparte de la marranería y el daño al medio natural, los cristales actuando como lupas y combinados con el sol, han sido en ocasiones los causantes de incendios que se podían haber evitado con un poco de educación y sentido común.

De este tipo de basura siempre ha habido grandes cantidades por ejemplo bajo el mirador de la Cresta del Gallo.

La basura sexual. 
Son ingentes cantidades de preservativos y pañuelos de papel abandonados por todo el monte, resultado de las demostraciones de cariño mutuo en el medio natural, a veces también he encontrado alguna manta, incluso colchonetas. 

De este tipo de basura hay una gran concentración, hasta llegar a lo vomitivo, en el primer tramo del sendero paralelo a la carretera que va desde el camino antiguo de los Teatinos al Eremitorio de La Luz.

Basura sport.
Envueltas de barritas energéticas de colores psicodélicos y botellines de bebidas isotónicas que abandonan generalmente algunos ciclistas, los cuáles, al ir a tanta velocidad, no pueden parar para meter el desecho en la mochila de donde lo sacaron e imitando a los grandes ciclistas del Tour lo tiran por la cuneta sin dejar de mirar al frente. Ya vendrá "la organización" a recogerlos.

He visto muchos de estos envases por la Muralla de King-Kong y por la Senda Bonita. 

Microbasuras.
Las llamo así por ser de pequeño tamaño cada unidad, tanto que muchas veces pasan desapercibidas, pero que en muchos casos, especialmente si se da concentración, constituyen un afeamiento importante del medio. Son estas basuras, las colillas bien apagadas, cáscaras de pipas, cacahuetes...

Este verano en la cima del Mulhacén empecé a detectar niveles alarmantes de esta mini-inmundicia.
Basura ecológica o biodegradable

Basura ecológica o biodegradable.
Por último y no menos importante la basura ecológica o biodegradable. Esta se abandona casi con buena intención. Para que coman los pajaritos u otros animalillos del bosque. Son las mondas de naranja, las pieles de plátano, cortezas de melón y otros restos variados de comida que algunos dejan a conciencia como un regalo cuando terminan de almorzar, en el convencimiento y buena fe, de que su carácter orgánico las van a reintegrar rápidamente en la naturaleza, nutriéndola incluso. Sin embargo, qué desagradable es ver cuando caminas por los senderos esos restos que permanecen allí durante meses antes de convertirse en abono, si es que lo hacen.


Cabe también dentro de este apartado los excrementos de perro que a veces se ven en mitad de los senderos porque su dueño piensa que como esto es naturaleza allí no hace ningún daño y los excrementos humanos que algunas veces me he encontrado en las corraletas de piedra que utilizamos para hacer vivac en Sierra Nevada. Parece mentira que el depositor no piense que otro montañero tendrá que dormir allí en la siguiente jornada.


La solución.
Para todas esta basuras no hay más que una solución: Llévate en tu mochila de regreso toda la basura que has generado, incluso un poco más si puedes o tienes buena voluntad. No es cuestión de poner papeleras y guardias cada metro. Es cuestión de educación y sentido común.

Después de pasar por el monte, procura que quede como si nunca nadie hubiera estado allí.